El transporte marítimo de contenedores enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre debido al recrudecimiento del conflicto en el Golfo Pérsico, una zona estratégica para el comercio mundial. La situación no solo afecta la circulación de buques en Medio Oriente, sino que también empieza a presionar los costos logísticos, las tarifas de flete y la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
De acuerdo con el índice World Container Index (WCI) de Drewry, el valor promedio del flete spot aumentó un 3%, ubicándose en US$1.958 por contenedor de 40 pies, impulsado principalmente por el aumento de las tarifas en las rutas transpacíficas,. En particular, los fletes desde Shanghái hacia Los Ángeles subieron 10% hasta US$2.402, mientras que los envíos hacia Nueva York aumentaron 7% hasta US$2.977.
En contraste, las rutas entre Asia y Europa continúan mostrando un comportamiento más débil. Drewry reportó que la tarifa entre Shanghái y Róterdam cayó 2% hasta US$2.052, mientras que la ruta Shanghái-Génova registró un incremento moderado de 1%, alcanzando US$2.844 por FEU. Aun así, la consultora prevé que estas tarifas podrían volver a subir en las próximas semanas, a medida que se reactive la producción asiática tras el Año Nuevo chino.
El mayor riesgo, sin embargo, no está solo en las tarifas actuales sino en el posible efecto dominó sobre la logística mundial. Drewry advirtió que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han afectado gravemente el tránsito por el Estrecho de Ormuz, corredor por donde circula aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo. Si esta situación se prolonga, podrían aumentar los costos del combustible marítimo, las primas por riesgo de guerra y las disrupciones operativas, elementos que presionarían al alza los costos totales del transporte marítimo.
La reacción de algunas navieras ya empezó. La línea CMA CGM anunció la implementación de un Emergency Fuel Surcharge (EFS) debido al fuerte aumento de los costos de búnker asociado a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Según la compañía, el recargo aplicará a rutas de larga distancia y servicios intrarregionales, con vigencia a partir de marzo de 2026.
Además, la crisis ya estaría afectando directamente la movilidad de los buques. MundoMarítimo, citando datos de Xeneta, informó que 147 buques portacontenedores permanecen refugiados en el Golfo Pérsico, sin poder salir por el riesgo de atravesar una zona de conflicto activo. El analista Peter Sand advirtió que este tipo de bloqueos puede extender rápidamente sus efectos a las cadenas logísticas internacionales mediante retrasos, congestión portuaria y mayores tarifas de transporte.
En este contexto, los especialistas consideran que el impacto final dependerá de la duración y de la intensidad del conflicto. Si continúan las interrupciones, el mercado podría enfrentar una combinación de rutas más largas, sobrecostos operativos y congestión en puertos alternativos. En otras palabras, el problema no se quedaría encerrado en Medio Oriente: podría viajar por mar y colarse en toda la economía global como un polizón carísimo.
Funtes: Mundo Maritimo, Drewry, CMA CGM, Xeneta.


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